Una pieza que abraza la cabeza.
Discansa nació en 2020 dentro de Sonek Home, una idea sencilla: buscar el hueco. Sacar la pintura del muro y del papel y meterla en casa, dentro de un objeto que se usa todos los días. La primera respuesta fue un cojín de 45×45cm. ¿La próxima vez unas cortinas o una toalla?
La obra de partida era la serie Baile: pliegos de papel de 109,5×75 cm intervenidos con spray, en su mayor parte reutilizado y explotado, provocando los bailes visuales fuera del muro.
El plan era una edición de cincuenta, serigrafiada a cuatro tintas. No salió: la reproducción no daba el nivel del original. El trazo de spray y de aerógrafo tiene un borde y una densidad que la impresión aplana, y lo que llegaba al tejido ya no era la pieza, era una copia de la pieza.
Así que se hicieron a mano. Ocho piezas, pintadas una a una con spray y aerógrafo sobre lienzo crudo. Cada una distinta, porque no había manera de que salieran iguales. No queda ninguna disponible.
Ficha técnica
· Spray y aerógrafo sobre lienzo crudo
· 45×45 cm · 8 piezas únicas
· Primera cápsula de Sonek Home, 2020
Reflexión personal
Discansa iba a ser un producto y acabó siendo ocho cuadros que se pueden abrazar. El fallo técnico decidió por mí: cuando la máquina no daba el nivel, la única salida era pintar cada uno a mano, y ahí el proyecto dejó de ser una edición para convertirse en una serie.
Me interesa lo que pasa cuando la pintura entra en casa y deja de mirarse de frente. Un cojín se usa, se deforma, se pone debajo de la cabeza. La pintura pasa a estar en contacto, no en la pared.
Sobre esta serie
Discansa fue una serie de ocho piezas únicas y no queda ninguna disponible. No se reedita en tirada: se pinta por encargo, una a una, sobre funda de lienzo crudo de 45×45 cm sin relleno. Si te interesa una pieza pintada a mano sobre tejido, escríbeme y hablamos del tamaño, los colores y el plazo.









